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La cuesta de septiembre también baja tus defensas, no solo las de los peques

En la vuelta al cole hablamos de mocos infantiles, pero el cansancio y el cambio de horarios pasan factura también a los adultos.

Lápices de colores sobre mesa de madera marrón
Foto de Annie Spratt en Unsplash

Llevamos ya un par de semanas de cole, agendas, comedores y horarios cerrados, y en la farmacia notamos algo que se repite cada septiembre: no solo vienen padres preguntando por el moqueo de los peques, sino ellos mismos con dolor de garganta, cansancio que no se les va ni durmiendo, o ese catarro que “no se acaba de ir nunca”. La vuelta al cole también pasa factura a las defensas de quien organiza la vuelta al cole, y de eso se habla mucho menos.

Por qué el adulto también nota el bajón

El cuerpo no distingue tanto entre “estrés del peque el primer día” y “estrés de cuadrar cole, trabajo y comidas”: ambos activan las mismas hormonas de alerta, y mantenidas varios días seguidas, esas hormonas interfieren con la respuesta inmunitaria. A eso se suma que en septiembre solemos dormir peor: se acaban las siestas de agosto, hay que madrugar de golpe y el cuerpo tarda en reajustar su reloj interno. Dormir menos de lo habitual, aunque sea solo una hora menos durante varios días, reduce la eficacia de las defensas frente a virus respiratorios comunes.

El entretiempo de Zaragoza no ayuda

En estas fechas, Zaragoza tiene mañanas frescas y tardes que todavía aprietan, con el típico cambio brusco de temperatura entre salir de casa y llegar al trabajo o al cole. Ese vaivén térmico —chaqueta por la mañana, camiseta a mediodía— reseca las mucosas de nariz y garganta, que son la primera barrera frente a los virus. No es que el frío “dé” catarros, pero sí que facilita que un virus que ya circula por las aulas encuentre menos resistencia al entrar.

Qué sí está en tu mano

No hace falta darle la vuelta a la rutina familiar, pero sí conviene cuidar unos pocos puntos:

  • Prioriza el sueño, aunque sea a costa de otras cosas. Intenta acostarte a una hora similar entre semana, incluso si el fin de semana te relajas un poco.
  • Hidrátate bien, también ahora que el calor ya no aprieta tanto: seguimos perdiendo agua por las mucosas resecas, no solo por sudor.
  • Ventila la casa a primera y última hora del día, cuando el aire está menos cargado, y evita el salto brusco de temperatura entre estancias con aire acondicionado y el exterior.
  • Vigila la alimentación en los días de más lío: fruta y verdura de temporada, aunque sea en formato rápido, ayudan más que saltarse comidas por falta de tiempo.
  • No minimices tu propio cansancio solo porque “hay que sacar la semana adelante”: si notas que te cuesta recuperarte de un simple resfriado, es una señal de que las defensas están más bajas de lo normal.

Cuándo conviene consultar

Un catarro de unos días, con mocos y algo de cansancio, es lo esperable en esta época y no requiere más que reposo relativo e hidratación. Pero si la fiebre se mantiene varios días, si el cansancio no mejora pasada una semana, o si notas dolor torácico, dificultad para respirar o síntomas mucho más intensos de lo habitual en ti, eso ya es motivo de consulta médica y no algo que se deba dejar pasar por estar “liado con el cole”.

Un apoyo desde la farmacia

Somos farmacia Apoteca Natura, y trabajamos con distintos laboratorios de fitoterapia que pueden acompañar estos días de más desgaste, siempre como apoyo puntual y nunca como sustituto de dormir y comer bien. Si notas que este septiembre te está costando más de la cuenta, pásate por la farmacia: te ayudamos a ver qué encaja mejor con tu situación y con el resto de tu medicación habitual, si la tomas.